25 abr. 2012

MELANCOLÍA Y PARANOIA, por Fernando Colina


"El síntoma universal, el síntoma por excelencia del gran circuito melancólico, es la tristeza, como la desconfianza lo es del eje de la paranoia. El origen de esa tristeza, irremediable y natural, no es otro que la propia condición del deseo, su llanto, su sollozo. Todo deseo concluye en placer pero también en insatisfacción y pérdida. Sin el lastre de la tristeza el barco queda mal estibado y se escora con facilidad. Observada desde este ángulo, la tristeza puede entenderse como la respiración del deseo, la expiración e inspiración con las que se alternan el placer y el dolor. El melancólico, siguiendo este razonamiento, tanto puede representar al hombre fracasado en el deseo como a su héroe y vencedor más audaz."
 Fernando Colina, Melancolía y paranoia

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